¿A quién pretendes engañar? Sabes de sobra que ver un partido de fútbol en directo, en el que has apostado, es una montaña rusa de emociones que más de una vez está a punto de acabar en drama máximo. Y como el conocimiento es poder, más te vale saber unos trucos y conocer los 5 estados de ánimo que vas a sufrir en tus propias carnes mientras ves un partido en el que has apostado.

Ilusión

 
Son esos instantes justo antes de que empiece el partido. Por lo general, en ese momento, ya has hecho tus apuestas y tienes súper claro que hoy ganas SÍ O SÍ. Goza estos instantes fuertemente, porque son los únicos que vas a vivir con calma y, si nos permites el consejo, en esta fase hay dos cosas que nunca tienes que hacer. La primera es venirte arriba y empezar a compartir lo que has apostado con tus colegas, ¡te copiarán tus apuestas! O peor, se reirán de tí si pierdes. Y la segunda es que no te de un arrebato de optimismo y te pongas a apostar más dejándote llevar por la emoción, por lo menos espérate a que empiece el partido.

Estrés, mucho pero que mucho estrés.  

 
Las cosas como son, es oír el pitido inicial del partido y todo ese optimismo se convierte en toneladas de estrés. Tanto es así que tu corazón va más rápido que Mbappé por la banda, estás más cabreado que Ramos desde que se enteró que ponían el Var en España y tienes más miedo que un entrenador español en el banquillo del Real Madrid. Vamos un cocktail de emociones que no te van a llevar a tomar ninguna buena decisión, más te vale calmarte porque esto va para largo. 

Frustración 

 
Sin lugar a duda otra emoción que sueles vivir nada más empezar a rodar el balón en el campo. Tantas emociones que estaban acumuladas y tú sin querer ya te pensabas que esta apuesta la ibas a ganar en la primera jugada del partido. Sí, claro XD. Amigo el partido dura 90 minutos, como poco, así que más te vale controlar tu frustración porque en un partido puede pasar de todo.  

Alegría máxima 

 
Esta emoción es la que vives cuando tu apuesta coincide con el resultado que se está dando en ese momento. Y sí decimos en ese momento porque esto es fútbol y ya sabes que la cosa puede acabar completamente diferente. Básicamente en estos instantes tienes que hacer una cosa. Cierra el pico y no digas a los cuatro vientos que has apostado por ese resultado. Porque como el partido no acabe así (cosa bastante probable) tu cuñao te lo va a recordar cada día en ese grupo de whatsapp que tenéis juntos y que todavía no sabes por qué motivo no has abandonado. ¡Ah! Y tampoco te me vengas arriba y empieces a apostar más dinero, si al final pierdes el piñazo será el doble de grande.

Ira 

 
Es la otra sensación que vives en caso de que tu apuesta no se parezca en nada al resultado que está sucediendo “right now”. En esos instantes solo quieres gritar a la tele, insultar a alguien por twitter, romper algo… Mira, todas esas cosas nos parecen bien, pero por favor, lo que nunca hagas es cancelar tu apuesta. Porque como se crucen los astros, el partido de un vuelco y se dé tu pronóstico te vas a arrepentir toda la vida de haberte echado para atrás ¡Y lo sabes!

Conclusión:

Tómate una tila, haz yoga, explota las burbujas de plástico esas del material de embalaje, come pipas o haz esa cosa que te relaje o te mantenga la mente ocupada porque necesitas estar tranquilo para no liarla. Y si no puedes estar tranquilo pues no veas el partido y FIN DE LA HISTORIA.