En la actualidad, la gran mayoría de futbolistas parecen sacados de revistas de modelos. Sus peinados o su forma de vestir dista mucho de lo que podíamos ver hace unos años, y se antoja complicado ver a los Sergio Ramos, Neymar o Cristiano Ronaldo alejados de las tendencias marcadas hoy en día. Eso sí, en los últimos años también hemos podido ver futbolistas muy alejados de esos cánones de belleza establecidos en el mundo del balompié, jugadores que no quieren saber nada de tendencias o que, directamente, intentan marcar un estilo propio, desafortunado en la mayoría de ocasiones, todo hay que decirlo. 

Dame el teléfono de tu peluquero

Si echamos un vistazo a la pasada Eurocopa, pudimos comprobar como ciertos futbolistas invierten casi el mismo tiempo en peluqueros que en mejorar sus dotes futbolísticas. El caso más claro es el de Paul Pogba, quien ya nos tiene acostumbrados a cortes de pelo bastante radicales en los que las formas y los colores se fusionan en verdaderas obras de ingeniería. Eso sí, a ver quien es el guapo que se atreve a salir así a la calle...

Paul Pogba

Las crestas también son uno de los peinados más utilizados, aunque cada uno marcando su propio estilo. Radja Nainggolan es un claro ejemplo, aunque su estilismo varía frecuentemente en función de cómo se despierte el mediocentro belga. Y no debemos olvidar a su compatriota Divock Origi, quien parece hacer fusiones de los peinados de Pogba y Nainggolan para mostrar una curiosa cresta rubia adornada por tribales, flechas y demás experimentos.

Radja Nainggolan y Divock Origi

A pesar de esa espectacularidad, por decirlo de alguna forma, los peinados actuales parecen haber mejorado en estilo y gusto a los vistos años atrás. El proyecto de flequillo de Ronaldo en el Mundial 2002 fue tan criticado como copiado por sus fans, pero no podemos negar que ese corte de pelo era horrible, prácticamente una aberración que diría DJ Theo.

Ronaldo

Tampoco debemos olvidar a Taribo West. El central nigeriano siempre será recordado por haber engañado supuestamente con su edad y por sus estrafalarios moños hechos a través de trenzas de colores.

Taribo West

Hoy ceno pizza

Otro de los aspectos que se cuida mucho en la actualidad es el físico. Las abdominales bien marcadas son habituales en los futbolistas de élite, aunque siempre ha habido algunos que han pasado olímpicamente de esos cánones físicos establecidos. En el Real Madrid tuvieron el caso de Antonio Cassano. Talentino era una fuente de creatividad, aunque tampoco sería de extrañar que en su casa hubiera una fuente repleta de Panteras Rosas (qué grande Carlos Latre), y es que su evidente exceso de peso, unido a su carácter controvertido, supusieron su marcha prematura del Santiago Bernabéu.

Antonio Cassano

Quizá el nombre de Adebayo Akinfenwa no sea muy conocido en España, pero su paso por Inglaterra es sorprendente por tres motivos motivos: los más de 160 goles que acumula en su carrera, los más de 15 equipos en los que ha jugado y los más de 100 kilos que marca la báscula con una altura de 1,80. El nigeriano es un auténtico tanque, un killer del área casi imparable que, a pesar de estar muy pasado de peso, cuenta con una técnica que ha fomentado esa larga estancia en las categorías inferiores de la Premier League.

Adebayo Akinfenwa

Eso sí, donde más agilidad se requiere es bajo palos, una máxima que no pareció importarle a Neville Southall. El eterno cancerbero galés llegó a disputar 17 temporadas con el Everton, además de ser el segundo jugador que más veces ha defendido el escudo de la selección de Gales, solo superado por Ryan Giggs. Desde luego, esos números fueron unos motivos de peso para hacer caso omiso a su prominente barriga.

Neville Southall

¿Fashion victim yo?

Las grandes marcas deportivas se preocupan mucho por las equipaciones de sus equipos, pero eso no significa que haya jugadores que prefieran marcar su propio estilo. Al igual que sucedió con los peinados, en la pasada Eurocopa pudimos ver una de las vestimentas más extrañas vistas en una competición de tal calibre, aunque lo del chandal de Gábor Kiraly no era ninguna novedad. Desde 1996, el meta húngaro ha optado por un pantalón largo y bien ancho del que han disfrutado los aficionados de Crystal Palace, Burnley, 1860 Múnich o Szombathelyi Haladás, equipo en el que sigue apurando su dilatada carrera.

Gábor Kiraly

Eso sí, los uniformes de Pablo Aurrecochea ocupan el top de extravagancia y de notable gusto por lo hortera. El portero uruguayo no ha tenido reparo en saltar a los terrenos de juego con camisetas en las que se podía ver a personajes como Krusty, Batman, Mickey Mouse, Tom y Jerry o Chapulín Colorado. Vaya, no sería nada raro ver a un delantero dormirse en los laureles mientras presencia tal despliegue de mal gusto...

Aurrecochea